¿Qué es el slop?

Empecemos por una confesión: muchas veces, cuando se publica en redes sociales, se aguanta ligeramente la respiración mientras se espera la reacción de la comunidad. ¿Les gustará? ¿Les parecerá interesante? ¿Más de lo mismo? ¿El algoritmo nos quiere?

La calma llega al cuerpo con los primeros likes, pequeñas grageas de dopamina que indican que el contenido ha resultado interesante y que mola un poquito. El contenido importa un montón: surge constantemente la pregunta de cómo transformar temas densos y no siempre amables en publicaciones digeribles y divertidas.

El auge del «Slop»: ¿Qué es y cómo nos inunda?

Pero también se ve cómo cada vez las redes se llenan de contenidos inocuos, por no decir basura pura. No aportan nada, pero generan muchas interacciones y, muchas veces, ni siquiera son humanas.

A este tipo de contenido se le llama slop: incoherente, inútil, confuso y, en la mayoría de los casos, generado por máquinas y para máquinas. Su proceso de creación sigue un patrón industrial:

  • Extracción de datos: Algoritmos de scraping detectan qué es tendencia para copiarlo.
  • Generación desatendida: Se conectan a APIs de IA para producir miles de piezas en segundos.
  • Inundación digital: Redes de bots publican sin descanso para capturar tráfico residual.

Aquí está el quid del asunto. Estos contenidos son generados por bots automatizados y, últimamente, por la IA. Existen “granjas” de creación de contenido y “granjas” de likes. Unas crean, otras dan el like y, en medio, solo queda algún humano despistado que piensa que el oso que salta en un trampolín es real.

Interacciones de cartón piedra

El tipo de interacciones que crea el slop es puramente sintético. Se establece lo que los investigadores llaman la «Teoría del Internet Muerto»:

  • Máquinas que crean para que otras máquinas den «like».
  • Comentarios automatizados para inflar métricas.
  • Engaño sistémico a los anunciantes.
  • Un usuario humano atrapado en una espiral de ruido donde el contenido genuino es enterrado.

El impacto invisible: La huella de una máquina «glotona»

Toda una maquinaria bien engrasada para generar tráfico, ingresos y miles y miles de emisiones de carbono. El coste ambiental de generar solo 30 segundos de video con IA es sorprendente:

Emisiones CO2~350 gramosConducir un coche por 2 km.
Consumo de Agua1.5 a 2 litrosEl agua que bebe un adulto al día.
Energía~1 kWhUn microondas encendido una hora.

Las investigaciones de Hugging Face indican que el consumo de energía no es lineal; si duplicas la duración del video, el gasto de energía se puede llegar a cuadruplicar debido a la complejidad de mantener la coherencia entre frames.

El problema del slop no es un solo vídeo, sino la escala industrial. Si una “granja de contenido” genera 1.000 vídeos al día para inundar TikTok o Instagram en busca de clics de bots, ese solo actor está gastando 1.500 litros de agua diarios y emitiendo tanto carbono como un viaje de 1.800 km en coche, todo por contenido que nadie ha pedido, ni necesita, ni consultará. De máquina a máquina.

Diseño sostenible 

Esta escala industrial de desperdicio es lo que nos hace reflexionar. Mientras algunas granjas inundan TikTok en busca de clics vacíos gastando recursos vitales, nosotras seguimos aquí, sufriendo a veces por pedirle una bibliografía a ChatGPT para agilizar una investigación, pero siempre intentando poner cara a cada like.

Frente a esta marea de automatización, apostamos por el diseño sostenible. Para nosotras, esto significa crear contenidos que no solo minimicen su huella ambiental, sino que respeten el tiempo y la inteligencia de quien los lee. Creemos en el valor de lo humano y en el poder de las comunidades que, aunque no sean masivas, son vibrantes y participativas.

Scroll al inicio
¡Servido con amor! Usamos cookies para hacer tu experiencia más dulce. No dejan migas, pero hacen que todo funcione mejor. Configúralas como quieras.   
Privacidad